Información resumida
cuero | varios bolsillos | bandolera max. 130 cm | tamaño 22 x 28 x 5 cm (al./an.) | incl. colgante
Descripción detallada
Bandolera "Hommage à Mondrian" (Homenaje a Mondrian)
Este bolso recuerda la obra del artista Piet Mondrian por su estampado geométrico y los colores rojo, azul y amarillo. Fabricado en suave piel de vacuno con cremallera. Amplio compartimento interior con tres bolsillos pequeños, uno de ellos con cremallera. Un detalle de estilo es el colgante en forma de cubo a juego. Bandolera de 130 cm aprox. Longitud ajustable. Tamaño 22 x 28 x 5 cm (al./an. /f.).
Fabricante: ars mundi Edition Max Büchner GmbH, Bödekerstraße 13, 30161 Hannover, Alemania, [email protected]
Reseñas de clientes
Sehr chice, gut aussehende Umhängetasche. Sie ist ein "Hingucker"!
Tolle Tasche, super schnell geliefert.
Sehr schnell geliefert
Alles gut. Gerne wieder.
Einwandfrei verpackt, flott versandt und gut angekommen, danke!
Acerca de Piet Mondrian
1872-1944
Resulta difícil imaginar que las composiciones estrictamente geométricas de Piet Mondrian tuvieran su origen en estudios paisajísticos de filigrana pictórica. A los 20 años, como estudiante de la Academia de Arte de Ámsterdam, se sintió próximo al impresionismo. En los Países Bajos, neutrales durante la Primera Guerra Mundial, pudo dedicarse libremente a su inspiración y a sus estudios teosóficos. En sus cuadros aparecen los primeros elementos fauvistas y neoimpresionistas.
En París, que visitó por primera vez en 1912, participó en varios "Salons des Indépendants", donde recibió la influencia del cubismo de Georges Braque y Pablo Picasso. Mondrian comenzó a reducir las formas, como un árbol, a líneas horizontales y verticales hasta que la superficie del cuadro fue dividida por barras ortogonales negras, y los espacios entre ellas fueron llenados con blanco y colores primarios.
Gracias a sus profundas reflexiones sobre la abstracción, fundó en 1917 el grupo de pintores, diseñadores y arquitectos "De Stijl", el equivalente neerlandés de la Bauhaus alemana. En sus obras todo debía estar en equilibrio, debía eliminarse la ilusión de profundidad, para que permaneciera solo la “realidad pura”.
El estilo visionario de Mondrian dejó huellas profundas en el arte, el diseño y la arquitectura, también en Nueva York, donde el artista emigró finalmente en 1940.