El 2 de mayo de 1898 se fundó la "Berliner Secession" - un acontecimiento que debía aportar aire fresco al panorama artístico de Berlin. 65 artistas se habían unido en esta asociación en protesta contra la política artística de la Academia de Arte y del Estado. Criticaban sobre todo las decisiones del jurado en las exposiciones establecidas y exigían mayor derecho de participación y salas de exposición propias.
Los miembros de la Berliner Secession procedían de diferentes corrientes estilísticas como el Impresionismo, el Simbolismo y el Jugendstil. Ya en su discurso inaugural de la primera exposición en 1899, su presidente Max Liebermann había señalado que una obra de arte no tenía que pertenecer a un estilo determinado para ser exhibida. En la obra solo debía encarnarse un "sentimiento sincero". En las filas de la Berliner Secession se encontraban muchos nombres destacados, por ejemplo Max Beckmann, Ernst Barlach, Lovis Corinth y Ernst Ludwig Kirchner, pero también - lo que en aquella época era inusual - algunas artistas como Käthe Kollwitz, Dora Hitz o Sabine Lepsius. La Berliner Secession se desarrolló rápidamente hasta convertirse en una plataforma reconocida para el arte contemporáneo de toda Europa. Sin embargo, durante la época del Nacionalsocialismo tuvo que disolverse bajo presión política.