Colgar cuadros y exponerlos correctamente

Colgar cuadros y exponerlos correctamente

Autor: ars mundi, Fecha de publicación: 01/2023, Tiempo de lectura: 4 minutos

Gráficos, fotografías o pinturas confieren a cualquier espacio una atmósfera individual. Sin embargo, el efecto de una obra de arte depende en gran medida de cómo y dónde se coloca. Las condiciones de iluminación, el color de la pared, el mobiliario, así como otros cuadros o esculturas, pueden influir considerablemente en la percepción de la imagen. Por ello, el objetivo de cualquier disposición de cuadros debe ser lograr que la obra entre en una conexión armónica con su entorno.

No es de extrañar que muchos artistas prefieran coordinar personalmente la disposición de las paredes en las exposiciones de museos y galerías. También en el hogar, conviene tomarse un tiempo para organizar adecuadamente las obras de arte. Algunos principios básicos pueden servir de ayuda para presentar los cuadros de forma que resalten adecuadamente.

Colgar cuadros correctamente: tener en cuenta las particularidades del espacio

Colgar cuadros correctamente: tener en cuenta las particularidades del espacio

El espacio donde se coloca una obra de arte influye directamente en la percepción del cuadro. En especial, la iluminación afecta lo que podemos percibir de una pintura o fotografía. Según la claridad u oscuridad del ambiente, ciertos detalles pueden perderse o acentuarse demasiado. Además, una obra puede verse diferente bajo luz artificial que bajo luz natural. También el ángulo en el que incide la luz sobre la obra tiene un impacto en la percepción.

Además de las condiciones de luz, deben considerarse otros aspectos del espacio al colgar un cuadro. Las puertas o muebles grandes, como armarios o vitrinas, pueden ser muy dominantes y relegar una obra al fondo. También la decoración existente de la pared define el espacio. Los papeles pintados con patrones muy recargados o con muchos colores pueden distraer fácilmente de una obra de arte.

Lo mismo ocurre con el color de la pared. Aunque no existe una regla universal, cuanto más neutra sea la pared, mejor podrá desplegar su efecto la obra. También debe tenerse en cuenta qué otras obras de arte hay ya en la habitación. Las obras grandes o muy coloridas pueden competir entre sí. Además, conviene reflexionar sobre qué estilos pueden combinarse y colocarse uno al lado del otro.

En el caso de originales, también es recomendable prestar atención a las condiciones ambientales del lugar, ya que muchos materiales, como pinturas o lienzos, son muy sensibles. Por ello, conviene evitar fluctuaciones o extremos en la temperatura y la humedad. Asimismo, la luz solar directa o la radiación UV pueden afectar negativamente a una obra. Es recomendable tener en cuenta la ubicación de ventanas, chimeneas o calefacciones para que las pinturas no sufran daños.

De la exposición individual a la colgadura de Petersburgo: variantes para decorar las paredes

Al colgar cuadros, por supuesto, vale todo lo que agrade. No obstante, existen algunos principios útiles para colgar obras de arte que pueden ayudar a que resalten mejor. Tal vez valga la pena experimentar con diferentes variantes. Básicamente, puede distinguirse entre colgaduras individuales y colgaduras en grupo.

La colgadura individual: pleno enfoque en una obra

La colgadura individual: pleno enfoque en una obra

Algunas obras de arte destacan especialmente por su tamaño, tema, estilo o significado. En estos casos, se recomienda una colgadura individual, ya que otras imágenes cercanas podrían distraer. La obra recibe en la colgadura individual el espacio necesario para desplegar todo su efecto.

Sin embargo, deben cumplirse ciertas condiciones. Debe elegirse una pared proporcional al tamaño de la obra, de modo que no parezca ni apretada ni perdida. También deben considerarse la posición de los muebles, puertas o ventanas. La altura es especialmente importante: generalmente se recomienda que las pinturas, gráficos o fotografías artísticas estén colocadas de forma que el centro del cuadro se encuentre aproximadamente a la altura de los ojos. Como referencia, que también se aplica en museos, se suele usar una altura de unos 1,5 metros.

Colgar cuadros en grupo

Colgar cuadros en grupo

Además de la colgadura individual, existen otras variantes para colgar cuadros en grupos pequeños o grandes.

  • En la colgadura en fila, los cuadros se disponen de manera uniforme, ya sea horizontal o verticalmente. Pueden alinearse por los bordes superiores o inferiores de los marcos o según una línea imaginaria que conecte los centros de las imágenes. Este tipo de colgadura es especialmente adecuada para series o formatos del mismo tamaño.
  • Menos estricta que la colgadura en fila es la llamada "colgadura de Petersburgo" o "colgadura de salón". En esta variante, la pared se convierte en una obra de arte total. Se colocan numerosas obras muy juntas, pero a distancias aproximadamente iguales, pudiendo combinarse diferentes formatos. En la "colgadura de Petersburgo", cada cuadro individual cede protagonismo en favor del conjunto.
  • También puede optarse por colgar las obras siguiendo formas o patrones imaginarios, como círculos, rectángulos, cuadrados o cruces. La disposición sigue una de estas estructuras, mientras que las distancias, la altura o la regularidad quedan en segundo plano. Este método, también llamado "Inside-the-lines", puede parecer algo aleatorio a primera vista, pero posee un sistema claro gracias a la forma general que crean las imágenes.
Colgar cuadros en grupo

Consejos para fijar los cuadros al colgarlos

Una vez elegida la variante para colgar los cuadros, se necesita algo de destreza manual para fijarlos correctamente y de forma segura a la pared. Para obtener una primera impresión sobre si diferentes cuadros combinan, por ejemplo, en una colgadura en fila o para probar el orden, conviene apoyarlos primero contra la pared.

Una vez decidida la disposición o el lugar adecuado para una colgadura individual, puede pensarse en el tipo de fijación. Los cuadros pequeños y ligeros pueden colgarse fácilmente con clavos. Para cuadros grandes y pesados, o en paredes muy porosas, se recomienda taladrar agujeros y utilizar tornillos o ganchos con tacos.

Para asegurarse de que los cuadros cuelguen realmente en línea recta, conviene marcar previamente y usar un nivel. Como alternativa flexible a los clavos y tornillos, pueden emplearse rieles para cuadros. Una vez instalados, permiten colgar y descolgar las obras fácilmente mediante finos cables metálicos o de nailon.

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