La joven con el pendiente de perla: Enigmática obra clave del Barroco
Probablemente sea una de las mujeres más famosas de la historia del arte: "La joven con el pendiente de perla" en la pintura de Jan Vermeer van Delft. El pintor holandés terminó el cuadro, considerado hoy una de las principales obras maestras del Barroco, alrededor del año 1667. La pintura, también conocida como "La joven con el pendiente de perla", "Retrato de una joven con pendientes de perlas" e incluso "La Mona Lisa del Norte", permaneció durante mucho tiempo en propiedad privada y fue legada en 1902 al Mauritshuis de La Haya. Desde entonces forma parte de su colección y es la gran atracción del museo.
El cuadro, de solo 45 centímetros de alto y 40 centímetros de ancho, no solo es una de las obras de arte más conocidas de todos los tiempos, sino que también ha inspirado a numerosos autores y autoras. En 2003, la novela de Tracy Chevalier "La joven con el pendiente de perla" fue llevada al cine por Peter Webber, con Scarlett Johansson como la criada Griet y Colin Firth como Jan Vermeer.
Jan Vermeer – el creador de la pintura del pendiente de perla
Sin duda, Jan Vermeer van Delft es el autor de la célebre obra "La joven con el pendiente de perla". Aunque se le considera uno de los pintores holandeses más importantes del Barroco, existen pocos datos verificables sobre su biografía. Se cree que recibió una formación artesanal, pero no artística. Sin embargo, su pertenencia documentada al gremio de pintores de Delft demuestra el gran prestigio que disfrutó ya en vida. Su obra conocida, no obstante, es bastante reducida: solo existen 37 pinturas que pueden atribuirse con certeza a Vermeer. Esta escasa cantidad se explica porque el artista dedicaba mucho tiempo a cada obra, llegando a pasar años antes de finalizar un cuadro.
Entre los temas de Vermeer se encuentran paisajes, pinturas históricas y escenas de género. Muchas de sus obras muestran la vida cotidiana de sus contemporáneos, como una sirvienta trabajando o un pintor en su taller. Vermeer concedía gran importancia a la perfección técnica y trabajaba los detalles con meticulosa precisión. Además, sigue siendo considerado un maestro en la representación realista de la luz y la perspectiva.
El mito y las muchas preguntas sin respuesta en torno a la pintura del pendiente de perla
A primera vista, la famosa pintura del pendiente de perla impresiona por su vivacidad y su aparente realismo. Por lo perfecta que está elaborada la figura, podría pensarse que Jan Vermeer retrató a una persona real. Pero las apariencias engañan: varios aspectos relacionados con la obra sugieren que Vermeer creó más bien una magistral ilusión.
En primer lugar, está la identidad de la joven. Se ha especulado muchas veces sobre quién podría ser. Algunos afirmaban que era una de las hijas de Vermeer; otros, que se trataba de una modelo remunerada. Sin embargo, esta pregunta nunca se pudo resolver. Hoy se considera que se trata de una "tronie", un tipo de pintura popular en el siglo XVII que no representa a una persona real, sino un tipo humano general en forma de retrato o estudio. Aunque es probable que para las tronies posaran personas reales, las figuras representadas permanecen siempre anónimas.
Pero no solo la joven, sino también la perla del pendiente que da nombre al cuadro plantea interrogantes. En particular, el tamaño de la joya hace dudar de que se trate de una representación realista. Si tomamos los ojos de la joven como referencia, se aprecia que la perla tendría que ser extraordinariamente grande. Dado que una perla de tales dimensiones habría sido sumamente valiosa y cara, se sospecha que en realidad podría tratarse de una cuenta de vidrio o una esfera plateada. También es posible que Vermeer se apartara deliberadamente de la realidad para pintar la perla de un tamaño desproporcionado.
Un estudio en 2018 aportó muchos nuevos hallazgos
La famosa pintura barroca, por tanto, esconde muchos secretos. Se esperaba obtener nuevos y sólidos conocimientos sobre el cuadro, el pintor y su técnica mediante una amplia investigación científica realizada en 2018.
Durante dos semanas, la pintura del pendiente de perla fue estudiada minuciosamente en el Mauritshuis por un equipo interdisciplinario de investigadores. Para analizar la obra milímetro a milímetro y a través de todas sus capas de pintura, se utilizaron tecnologías avanzadas como escáneres, microscopios y aparatos de rayos X. La gran ventaja de estos métodos era que no era necesario dañar la pintura, por ejemplo extrayendo muestras de color o partículas del lienzo. El estudio y el posterior análisis de datos, que duró aproximadamente dos años, revelaron una serie de descubrimientos nuevos y sorprendentes:
- El fondo del cuadro se conoce como muy oscuro, casi negro. Muchos análisis de historia del arte señalaban que ese fondo hacía resaltar especialmente los colores. Sin embargo, la investigación reveló pliegues y pigmentos verdes, lo que sugiere que Jan Vermeer había pintado originalmente detrás de la joven no una superficie negra, sino una cortina verde oscura. Con el tiempo, los pigmentos se desvanecieron y la cortina dejó de ser visible.
- Otro detalle se descubrió al examinar los ojos de la joven. Jan Vermeer buscaba una representación muy realista, por lo que resultaba extraño que no se apreciaran pestañas. Un escaneo de rayos X mostró que Vermeer sí las había pintado con trazos finos, pero que también se habían desvanecido por procesos químicos a lo largo de los siglos.
- Un hallazgo especialmente espectacular fue el análisis del pendiente. Hasta entonces apenas se había cuestionado que la perla fuera una joya real. Sin embargo, el estudio lo desmintió: la perla carece del gancho con el que debería sujetarse a la oreja. En realidad, por tanto, no se trata de un pendiente, ya que flota libremente en el espacio. Se desconoce por qué Vermeer eligió representarla así.
- El análisis científico también permitió determinar con certeza los colores que utilizó Jan Vermeer en la pintura. Su paleta consistía principalmente en rojo, amarillo, marrón, azul, negro y blanco. Vermeer empleó además una cantidad notable de ultramar, por ejemplo en el tocado y la chaqueta. Esto resulta inusual, ya que el ultramar era en el siglo XVII un pigmento sumamente valioso y caro.
Gracias al análisis del cuadro en el Mauritshuis, el conocimiento sobre "La joven con el pendiente de perla" se amplió considerablemente. Sin embargo, la pregunta más importante para muchos, quién es la joven retratada, sigue sin respuesta.
Si le interesan especialmente los aspectos dramáticos del arte barroco, le recomendamos nuestro artículo sobre la obra de Rembrandt "La ronda de noche".